Salmos

Capítulos 66

Reina-Valera 1909

1Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra. 2Cantad la gloria de su nombre; haced gloriosa su alabanza. 3Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras! Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos. 4Toda la tierra te adorará, y cantará alabanzas a ti. Cantarán alabanzas a tu nombre. Selah 5Venid y ved las obras de Dios, asombroso en hechos para con los hijos de los hombres. 6Convirtió el mar en tierra seca; por el río pasaron a pie; allí en él nos regocijamos. 7Él se enseñorea con su poder para siempre; sus ojos vigilan las naciones; no se enaltezcan los rebeldes. Selah 8Bendecid, oh pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza. 9Él es el que guarda nuestra alma con vida, y no permitió que nuestros pies resbalasen. 10Porque tú nos probaste, oh Dios; nos refinaste como se refina la plata. 11Nos metiste en la red; pusiste pesada carga en nuestros lomos. 12Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; pasamos por el fuego y por el agua, y nos sacaste a la abundancia. 13Entraré en tu casa con holocaustos; te pagaré mis votos, 14los que pronunciaron mis labios y habló mi boca cuando angustiado estaba. 15Holocaustos de animales engordados te ofreceré, con incienso de carneros; sacrificaré novillos y machos cabríos. Selah 16Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho por mi alma. 17A él clamé con mi boca, y ensalzado fue con mi lengua. 18Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría oído. 19Mas ciertamente me oyó Dios; atendió a la voz de mi súplica. 20Bendito sea Dios, que no desechó mi oración ni apartó de mí su misericordia.