Salmos

Capítulos 7

Reina-Valera 1909

1Oh Jehová, Dios mío, en ti he confiado; sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame, 2no sea que arrebate mi alma cual león que despedaza, sin que haya quien me libre. 3Oh Jehová, Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad, 4si he pagado mal al que estaba en paz conmigo, si he despojado al que sin causa era mi enemigo, 5persiga el enemigo mi alma y alcáncela, y pise en tierra mi vida y mi honra ponga en el polvo. Selah 6¡Levántate, oh Jehová, en tu ira! Álzate en contra de la ira de mis adversarios y despierta en favor mío el juicio que has mandado. 7Y te rodeará una congregación de pueblos; sobre ella vuélvete en lo alto. 8Jehová juzgará a los pueblos. Júzgame, oh Jehová, conforme a mi rectitud y conforme a mi integridad. 9Termine ahora la maldad de los inicuos y establece al justo; pues el Dios justo pone a prueba el corazón y la mente. 10Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón. 11Dios es juez justo, y es un Dios que se indigna todos los días con el impío. 12Si no se arrepiente, Dios afilará su espada; tensado tiene ya su arco y lo ha preparado. 13Asimismo ha preparado para él armas de muerte; ha labrado sus saetas ardientes. 14He aquí, el impío sufre dolores de parto con la iniquidad; concibe maldad y da a luz engaño. 15Pozo ha cavado y lo ha ahondado; y en la fosa que hizo caerá. 16Su iniquidad recaerá sobre su cabeza, y su violencia descenderá sobre su propia coronilla. 17Alabaré yo a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre de Jehová, el Altísimo.