Salmos
Capítulos 16
Reina-Valera 1909
1Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.
2Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de ti.
3Para los santos que están en la tierra y para los íntegros es toda mi complacencia.
4Se multiplicarán los dolores de aquellos que se apresuran tras otro dios. No ofreceré yo sus libaciones de sangre ni en mis labios tomaré sus nombres.
5Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte.
6Los linderos cayeron para mí en lugares deleitosos, y en verdad es hermosa la heredad que me ha tocado.
7Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia.
8A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.
9Se alegra, por tanto, mi corazón y se regocijan mis entrañas; también mi carne reposará segura.
10Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.
11Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo, deleites en tu diestra para siempre.
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