Salmos
Capítulos 63
Reina-Valera 1909
1Oh Dios, tú eres mi Dios; temprano te buscaré. Mi alma tiene sed de ti; mi carne te anhela en tierra seca y árida donde no hay agua,
2para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario.
3Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.
4Así te bendeciré en mi vida; en tu nombre alzaré mis manos.
5Como de médula y de grosura será saciada mi alma, y con labios de júbilo te alabará mi boca
6cuando me acuerde de ti en mi lecho, y en ti medite durante las vigilias de la noche,
7porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
8Está mi alma apegada a ti; tu diestra me sostiene.
9Pero los que para destrucción buscaron mi alma, caerán en los sitios bajos de la tierra.
10Serán destruidos a filo de espada; serán porción para las zorras.
11Mas el rey se regocijará en Dios; todo aquel que por él jura se gloriará, porque la boca de los que hablan mentira será cerrada.
Capítulos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93
94
95
96
97
98
99
100
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150