Salmos
Capítulos 119:22-28
Reina-Valera 1909
22Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, porque tus testimonios he guardado.
23Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí, mas tu siervo meditaba en tus estatutos.
24Pues tus testimonios son mis deleites y mis consejeros.
25Al polvo está pegada mi alma; vivifícame según tu palabra.
26Mis caminos he declarado, y tú me has respondido; enséñame tus estatutos.
27Hazme entender el camino de tus preceptos, y hablaré de tus maravillas.
28Se deshace mi alma de pesar; susténtame según tu palabra.