Salmos
Capítulos 144:8-14
Reina-Valera 1909
8cuya boca habla vanidad y cuya diestra es diestra de mentira.
9Oh Dios, a ti cantaré un cántico nuevo; con salterio, con decacordio cantaré a ti,
10el que da salvación a los reyes, el que rescata a su siervo David de maligna espada.
11Rescátame y sálvame de manos de los hijos de extranjeros, cuya boca habla vanidad y cuya diestra es diestra de mentira.
12Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, nuestras hijas como columnas de esquinas labradas a manera de las de un palacio.
13Estén nuestros graneros llenos, provistos de toda clase de grano; multiplíquense nuestros rebaños por millares y decenas de millares en nuestros campos;
14estén nuestros bueyes fuertes para el trabajo; no se abran brechas ni haya salidas, ni haya gritos en nuestras plazas.